El Pasaje Cristo de la Oración: lo que el callejero cofrade nos cuenta

por Juan Francisco Escámez Trujillo

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Un callejero es, de forma sintética, un pequeño libro de historia urbana, de compendio de arquitectura y de homenaje a los principales personajes de la sociedad local e internacional que queda impregnado de forma callada y silenciosa en el dibujo laberíntico de calles, avenidas y plazas que configura cualquier pueblo o ciudad.

Así pues, el trazado viario nos ayuda a diferenciar de un simple vistazo el barrio histórico, con sus callejuelas quebradas y sinuosas, presidido por el templo o iglesia mayor; de los ensanches decimonónicos con sus grandes avenidas y paseos. Esta separación urbana se refleja como una cicatriz en el espacio de las viejas murallas que fueron derribadas y cuyo trazado ocupó el discurrir de nuevas calles.

¿Qué sería de un callejero sin el nombre de sus calles y plazas? Del mismo modo que una ciudad crece y aumenta el número de calles, va necesitando adquirir nuevos nombres que vayan enriqueciendo el callejero local. Siguiendo en esta línea, nos encontramos el barrio de Piedras Redondas con la toponimia de todas las sierras almerienses o el Barrio Alto, con la onomástica de los pintores vinculados a nuestra provincia más reconocidos.

Pero no solo hay que incorporar las nuevas calles, también se van incorporando toponimia del momento histórico: políticos, religiosos, sirviendo como herramienta para perpetuar fechas, eventos, personajes ilustres o dar sentido al fervor religioso de la ciudad. Como ejemplo, podemos advertir como los niños pueden jugar en la plaza 23 de febrero, como podemos pasear por el parque Nicolás Salmerón o como el caso que centra este artículo, ser testigos de cómo se designa Pasaje Cristo de la Oración a una calle sin nombre, como muestra de la devoción del pueblo almeriense al titular de la Hermandad de Estudiantes.

Echando un vistazo al pasado

Si comenzamos viendo la cantidad de información que nos aporta analizar el callejero de una ciudad, mayor será el conocimiento si podemos hacer un seguimiento del entorno urbano del pasaje al que enfocamos nuestras miradas en este texto.

El Pasaje Cristo de la Oración se ubica en uno de los espacios urbanos con mayor carga histórica de la ciudad de Almería. Al resguardo de las murallas que mandara levantar el rey taifa Jayran, en el primer tercio del siglo XI, y escoltado por los muros de los dos edificios más representativos del siglo XVI almeriense, la iglesia Catedral y el Hospital de Santa María Magdalena, ambos promovidos por el obispo fray Diego Fernández de Villalán.

El primer plano de la ciudad en el que nos podemos percatar del parcelario de la ciudad es el realizado por el Marqués de Canales a principios del siglo XVIII. En él, se destacan estos elementos tan significativos dentro de la trama urbana así como los conventos de Santo Domingo o el desaparecido de la Santísima Trinidad, trasladado aquí desde su anterior ubicación, junto a la iglesia de San Sebastián a extramuros, por los continuos ataques de piratería que la orden trinitaria sufría. Antes de que concluyera el siglo XVI, se traslada al resguardo de la muralla, custodiando una de sus entrada principales, la Puerta del Mar, hoy, esta puerta se levantaría en el arranque de la calle Real desde el parque Nicolás Salmerón. El baluarte costero que se mandó construir en 1575 por Françés de Álava para alojar artillería y defender mejor la ciudad, fue nombrado como Baluarte de la Santísima Trinidad en clara referencia a este convento desaparecido.

En este plano, al Marqués de Canales (Ilustración 1) sin poder valorar el rigor de las parcelas dibujadas, se puede adivinar la calle que a día de hoy corresponde con el Pasaje Cristo de la Oración, pero sin poder confirmarlo con extrema seguridad.

Ilustración 1. Infografía del entorno en el que se halla el Pasaje Cristo de la Oración, según plano al Marqués de Canales de finales del s. XVIII. Elaborado por Juan Francisco Escámez Trujillo.

La orden de derribo de las murallas al pasar el ecuador del siglo XIX se presentará como una oportunidad para dar un salto de calidad y modernidad a todo el frente litoral de nuestra ciudad. Y es que la expansión de la ciudad siguiendo los patrones que la burguesía marcaba va a enfrentar dos enfoques opuestos. Por un lado, los que apostaban por la urbanización de la huerta que poseía el convento franciscano y como resultado surgió el Paseo de Almería o el trazado de las calles San Francisco o Castelar, inmediatamente contiguas a la construcción franciscana. Del otro, se apostó por crear un malecón burgués donde las grandes familias instalaran sus residencias. Como grandes abanderados de esta propuesta se presenta la influyente familia Roda, para la cual, el arquitecto Jose Marín Baldó va a proyectar una impresionante casa con aire palaciego en 1864 y que hoy mantiene todo su porte decimonónico como sede de la Cruz Roja Almería.

Toda esta actividad urbanística va a tener como consecuencia directa la transformación del entorno que veíamos en el plano del siglo XVIII, como vemos ya en el plano del ingeniero José Pérez de Rozas (1864), sin murallas, ya no existían barreras físicas hasta el puerto (Ilustración 2). En este momento, ya aparece construido el pasaje, por lo que la ejecución de la obra debió de realizarse entre la fecha de los planos.

Ilustración 2. Infografía del entorno en el que se halla el Pasaje Cristo de la Oración, según plano de Pérez de Rozas de 1864.

Y así, construida, veremos esta parcela hasta el año 1983. En los años siguientes, será derribada esta construcción dejando este pasaje abierto según comprobamos en la foto aérea de la zona en comparación la de 2006 (Ilustración 3). Conformándose como enlace de unión entre la actual calle Posada del Mar, en referencia a la popular posada ubicada en la calle Real y que se asentó en los muros del convento de la Santísima Trinidad una vez que este fue desamortizado, y el Paseo de San Luis.

Ilustración 3. Comparación del estado que presentaba el Pasaje Cristo de la Oración según las fotos aéreas 2006-1983.

El Pasaje Cristo de la Oración

Siendo conocedores de que esta vía no disponía oficialmente de nombre, la Real, Ilustre, Concepcionista y Universitaria Hermandad de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de la Oración en el Huerto y Nuestra Señora del Amor y la Esperanza, quedando representada por el hermano mayor Antonio Jesús Artero Delgado, es quien va a solicitar al Ayuntamiento de Almería que pase a llamarse “Pasaje Cristo de la Oración”. Culminándose el trámite/la solicitud con la aprobación de la propuesta por unanimidad durante la sesión plenaria celebrada el 27 de abril de 2006.

Con este ejemplo se pone de manifiesto como el callejero, en constante crecimiento y adaptación a cada época, da respuesta, en esta ocasión, al fervor religioso de una de las hermandades más populares de nuestra ciudad, perpetuando el amor cristiano de sus hermanos a su titular cristífero.

Juan Francisco Escámez Trujillo