Cultos a Ntra. Sra. del Amor y la Esperanza 2021: informe de Priostía

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Estrenamos la última semana de 2021 recordando cómo fueron los cultos a Ntra. Sra. del Amor y la Esperanza a través del informe que ha elaborado la Priostía de la Hermandad, la cual, como cada año, ha querido honrar a nuestra sagrada titular con una arquitectura efímera rodeada de amor y de trabajo incansable, con el deseo de que todo fuese perfecto para celebrar unos de los días más grandes de nuestra Hermandad, la Festividad de la expectación del parto de la Santísima Virgen. Esto era especialmente importante este año,  en el que se están conmemorando los 75 años de la llegada de la Stma. Virgen a Almería.

Para ello, como viene siendo habitual, se levantó el aparato de cultos en el espacio del trascoro de la S. y A.I. Catedral, en el lateral de la nave del Evangelio, como ya ocurrió durante el triduo del Señor de la Oración, debido a las obras de restauración de la torre. En este caso, el montaje se ha desarrollado con menor altura al prescindir de uno de los bancos que forman la base del conjunto, sobre el que se situó el espectacular dosel que cobija y realza a nuestra Sagrada Titular.

Triduo

El altar ha estado presidido por Ntra. Sra. del Amor y la Esperanza erigida sobre sus dos peanas de orfebrería, la del paso de palio y la de capilla, con el objetivo de exponerla de una manera más despejada a la visión de hermanos y devotos. La iluminación del conjunto se definió a base de dos pirámides de candelería que flanqueaban a la Virgen, y para las que se utilizó parte de la orfebrería del paso de palio. Delante ellas y alternando, se ubicaron cuatro candelabros del paso de misterio, que con sus 24 puntos de luz con tulipas de cristal aportaron armonía al conjunto al estar rematados en pan de oro, al igual que el dosel.

En cuanto al exorno floral, se dispuso un friso corrido de flores rematando el frontal de altar, y como soporte cuatro ánforas del paso de palio, dos a los lados del altar, sobre dos pedestales, y otras dos sobre unas columnas salomónicas, flanqueando el dosel. Éste aparecía decorado con dos columnas de flores que se coronaban con angelillos que abrían un cortinaje de terciopelo burdeos que enmarcaba la figura de la sagrada imagen. Cada angelillo, además, sostenía un objeto: el de la izquierda, un espejo, símbolo del reflejo de todas las virtudes de la Stma. Virgen a la que alude la conocida letanía Espejo de Justicia, y el de la derecha una azucena, símbolo de pureza y de la Encarnación, y que como tal está presente en el escudo de la Catedral.

Este año, la variedad floral estaba compuesta por rosa pink mondial, antirrinum rojo, eryngium sirius, roble blanco, rosa spray jeanine, tenacetum baya, verom smart luna, esparraguera dorada, eucalipto platino, pino, nibilis y eucalipto cirinea. El exorno, como es habitual, ha sido llevado a cabo por la floristería Gracia y la Penca con la mayor delicadeza y mimo para que luzcan lo mejor posible.

A los pies de la Santísima Virgen, escoltado por dos violeteros del antiguo juego de orfebrería del palio que en la actualidad ya no procesionan, se ubicó una imagen de San José cedida por la Casa Sacerdotal San Juan de Ávila. Su inclusión hace referencia tanto al cierre del Año Josefino declarado por el Papa Francisco, como a su proclamación como patrono y custodio de la provincia de Almería. Por otra parte, su presencia, con el Niño Jesús en brazos y la Virgen del Amor y la Esperanza en el mismo altar, completa la representación de la Sagrada Familia, algo de especial relevancia al citarse la genealogía de Jesús en la lectura del Evangelio del día 17 de diciembre.

Enmarcando este altar efímero se situaron dos grandes pendones inmaculistas en conmemoración del XV Aniversario de la concesión del título de Concepcionista a nuestra Hermandad, que tuvo su origen en la estrecha relación con las Hermanas Concepcionistas Franciscanas, las Puras, nuestras Hermanas protectoras, y que presentan los dos colores de la Orden, celeste y blanco, centrados por el anagrama de María rodeado por 12 estrellas.

Para estos cultos, la Stma. Virgen ha lucido sus mejores galas, vistiendo la saya regia y el manto de vistas de terciopelo verde, ambas obras diseñadas por Álvaro Abril Vela y ejecutadas por el taller de Jesús Arco. Prendida sobre sus sienes, la corona de plata sobredorada de Jesús Domínguez. Lucía una blonda con una elaborada rosa de encaje, y portaba en la mano el pañuelo de Alençon con el que se bendijo en 1946, regalo de su primera camarera y hoy Camarera Mayor Honoraria, Dª. Carmen Belda Alberti. Entre las alhajas destacaban el puñal de rocalla y esmeraldas, la cruz pectoral de esmaltes, rosa de la pasión de plata chapada en oro y amatistas, el broche de la esmeralda, y dos rosarios, uno de filigrana de oro y otro de plata y cuentas de malaquita, entre otras.

Solemne Veneración

Para la Solemne Veneración, la Sagrada Imagen  se situó a los pies del altar de cultos, elevada sobre las dos peanas para mejorar su visión durante el acto reverencial, estando escoltada por dos consolas isabelinas de madera sobredorada y mármol, sobre las que se dispusieron las imágenes de San Indalecio y del Beato Diego Ventaja, ambos obispos de nuestra diócesis, flanqueados por bandejas de plata, tal y como se disponían en los altares de las misas tridentinas.

La Stma. Virgen lució el manto bordado de salida de terciopelo verde esmeralda, el cual no era utilizado para este acto desde el 18 de diciembre de 2017. Estrenaba el fajín de seda roja de General que le fue ofrendado el primer día de cultos por el Excmo. Sr. GB. D. Marcos Llago Navarro, acompañado de un broche de metal sobredorado con el escudo de la Legión. También lucía el broche floral de plata sobredorada y pedrería ofrendado por la Hermandad del Encuentro con motivo del 75º Aniversario de la hechura de la Stma. Virgen.